inicio
ZEN SHIATSU
SHIATSU inicio
ENERGÍAS
ORIGEN
MECANISMOS
AMPLIACIÓN
INTERACCIÓN
ESFERAS DE LA SALUD
ACERCA DE MI
CONTACTO
     
 







Destaquemos la importancia en la confianza entre Receptor y Practicante.

En la realidad cotidiana, como en todas las profesiones, existen preconceptos acerca de la tarea que realiza el masajista (hablando genéricamente). Algunas personas caen en la fantasía de que éste busca algún beneficio sensorial para sí. Como en cualquier actividad, están los buenos profesionales y los "no tan buenos". Es en este punto donde cada uno de nosotros debe evaluar en quién va a confiar, tarea para nada sencilla.

Particularmente aconsejo tomar contacto en principio, a través de referencias conocidas, y llegado el momento evaluar si realmente esta persona me transmite la serenidad y confianza necesarias como para ponerme en sus manos (por este motivo he creado la página "acerca de mi").

El Practicante también hace su entrega sincera, respetando desde su profesionalismo a cada individuo, brindando su energía, experiencia, conocimientos y sensibilidad necesarios para que cada sesión sea fructífera. Pensemos que también el Practicante se encuentra en principio con alguien a quien no conoce y sin embargo pondrá todo de su parte para convertirse en un ser objetivo que acompaña a quien padece.

Cuando hablamos de Receptor – Practicante y nos adentramos en el campo de las energías del Ser, nos estamos abriendo para concentrarnos más allá del plano físico. Algunas personas permanecen en estado de alerta, aplicando todo tipo de barreras y prejuicios. Esto es en cierto modo natural: es comprensible que  frente al masaje y al ambiente creado, se activen autodefensas en el Receptor, provenientes de los aspectos culturales y sociales en los que vivimos inmersos, la educación recibida, etc.


¿Pero no es acaso mucho más importante trascender este escenario y permitirnos entrar por un momento en las áreas que nuestro ser pensante no nos permite? Frente a un panorama como el descripto, el Practicante se verá limitado a una mecánica automatizada que cualquier persona podría realizar sin ningún conocimiento.
Es cierto que al Practicante no le causará ningún inconveniente, pero en todo caso no estará siendo honesto con la tarea para la que fue convocado, y los resultados serán obviamente pobres o nulos.

Necesitamos confiar en la persona que nos acompaña en la búsqueda, y poder relajar nuestro cuerpo, abrir nuestra mente, y liberar nuestros sentimientos.

Es interesante observar en muchos casos durante una sesión, la liberación de angustias reprimidas en forma de llanto, o risa contenida. Las formas que nuestro cuerpo se expresa pueden ser infinitas. Qué oportunidad mejor que durante una sesión para liberar nuestra carga!.

Debemos comprender que no siempre es sencillo establecer la comunicación silenciosa e interna necesarias para alcanzar los resultados buscados.

Es importante que la tarea y vocación de servicio del Practicante sean valoradas y respetadas como tales.

El practicante puede llegar a percibir aspectos de nuestras dolencias que en apariencia no están relacionados. Es escencial entonces, si nos proponemos alcanzar un verdadero bienestar, abrir nuestra mente a los cambios, pudiendo así dejar a un lado dolores y temores para alcanzar una verdadera plenitud.

Si pretendemos convertirnos en seres saludables, debemos enfrentar nuestros temores internos.

                                                     No estamos solos en el camino a nuestro bienestar.